Con los Estudiantes hablando con el Gobierno, se espera construir el diálogo que nos lleve a una educación gratuita y de la calidad. Hay que seguir esforzándose en las marchas y en la difusión del movimiento. Hay que unir cada vez a más estudiantes a esta gran causa. Hay que vencer las barreras de los políticos sordos, que se esfuerzan por enlodar el movimiento.
Parece contradictorio encontrar relación entre dos cosas que de partida parecen opuestas, pero podemos encontrarle harta conexión, considerando lo futbolizados que somos los chilenos.
En primer lugar, escuché en su momento que la pasada Copa América eclipsaría los ideales de educación pública y gratuita, pero no fue así...
La presencia futbolística tampoco ha querido quedar ausente de las marchas estudiantiles. Así lo han mostrado hinchas de la Universidad de Chile, Santiago Wanderers y Deportes Concepción.
Como mensaje, no podemos quitarle valor al fútbol como deporte de masas, como pasión de multitudes, en la difusión del mensaje que se quiere transmitir como movimiento social de la problemática mayúscula que tenemos como país.
Que en cada partido, en cada marcha, las hinchadas le recuerden con lienzos a la gente que se debe terminar con el lucro en la educación, para darle educación gratuita y de calidad para nuestros hijos.
Que los jugadores y cuerpos técnicos hablen de este problema en sus camarines, que sea parte de la celebración de un gol, que los jugadores asuman que son ídolos de muchos y que con unas pocas palabras puedan mover la conciencia de los que aun están dormidos, personas que el movimiento necesita en su punto más alto para avivarlo y llenar las calles, presionando a los políticos para que el pueblo sea escuchado.
Ya ha pasado bastante tiempo desde que comenzó el conflicto estudiantil. Marchas, tomas, creatividad, y la fuerza estudiantil han sido lo más destacable. La juventud chilena ha demostrado de qué está hecha, que está descontenta y que desea una mejor educación, gratuita y de calidad.
El movimiento está en un momento clave, ya que pronto será la reunión con el Presidente. Con mayor razón, las fuerzas no pueden ser las menos y no se puede demostrar cansancio. Las demandas deben escucharse con más fuerza en la cara de los políticos, en cada calle, en cada palabra de los medios virtuales.
A raíz de esta noticia, quiero compartir una reflexión que he estado haciendo hace tiempo. Es sobre el tema de las personas sin hogar, aquellos que viven en la calle en condiciones deplorables.
A diario, vemos entes caminando, malolientes, vistiendo con harapos, pidiendo monedas o hablando incoherencias. A veces usan barba, andan borrachos o definitivamente padecen de una enfermedad mental. La mayoría son hombres. También hay niños. Viven debajo de puentes o incluso duermen en cementerios. Los cartones con que se tapan no los protegen de la muerte por hipotermia.
Ellos son víctimas del abandono de toda la sociedad. Nos olvidamos que son personas iguales a nosotros. ¿Cómo ayudarlos? La respuesta que les daré no es la habitual: Es complicado. ir un día y darle una moneda, darles alimento o abrigo.
El Hogar de Cristo, conocida obra de caridad chilena, da ayuda a esta gente, pero es transitoria. Ello es porque resulta casi imposible para una organización con la cantidad de trabajo y áreas por atender dedicarse a una ayuda permanente para estas personas.
Además, muchas de estas personas están en esta condición por flojera o ayudados por la idea que la mendicidad es un negocio rentable.
Creemos, en consecuencia, que esta gran labor debe de ser cargo del Estado. Hace tiempo que hacen falta políticas públicas en el tema. Se deben crear hogares que sirvan de residencia permanente a estas personas, donde se les garantice la adecuada alimentación, aseo, vestimenta, abrigo, atención médica y psicológica, rehabilitación en caso de adicciones y posibilidad de reinserción social.
A continuación, les dejamos unos links sobre el tema:
En Chile, los equipos de cierta parte del país se llevan la mayor tajada de los hinchas, atención de los medios, dinero, copas y jugadores. Debo reconocer que ya se ha escrito sobre el tema (2), pero que el siguiente artículo pretende darle nuevas aristas a un conflicto que parece no tener solución.
En general, la centralización de nuestro país es todo un tema (2) (3) (4). Los gobiernos democráticos posteriores al militar no han sabido dar propuestas concretas que terminen con este problema, mientras la población, el trabajo, los tributos, la cultura, los recitales, las decisiones (2), se siguen trasladando a Santiago.
Pero un síntoma de esta enorme enfermedad es uno que duele en el fondo del ser, ya que somos muchos los que reconocemos al fútbol como una pasión que nos brota desde el alma. Intentaremos desmembrar este problema.
En primer lugar, el problema es a nivel del hincha. La cuestión consiste en algo evidente, es obvio que una persona elegirá el mejor producto del mercado. El mejor es el equipo "grande", con más títulos, el que te publicitan en los medios y el que tiene más merchandising en las tiendas. Pero eso es un error. El chileno es exitista, corre donde va el triunfo. Desconoce que en su ciudad, sí, en el lugar donde nació y actualmente vive junto con sus seres queridos existe un equipo que sí necesita su apoyo domingo a domingo, tanto anímico como en lo monetario e incluso en las decisiones que se tomen. Un hincha de un "grande" menos "pasa piola", como se supone que son tantos, pero uno menos del equipo "chico" es uno menos en el estadio y actualmente se nota...
La atención de los medios es otra cosa. Uno de los artículos citados ya hace mención, al igual que nosotros alguna vez, lo que se ve reflejado en la Copa Chile. No importa que otro partido haya estado mejor o que el Vial haya jugado contra el Conce, siempre las noticias ocuparán más tiempo en las actividades de los "grandes", si hasta inventan notas con tal de mantener la atención sobre estos equipos. O es más, hasta en las noticias regionales meten notas sobre los "grandes", siendo que, se supone, no es su terreno. A los "chicos" no les queda otra que hacer campañas como las del Getafe XD.
No podemos negar la cantidad de dinero que manejan estos clubes. La popularidad favorece la masiva compra de los más variados productos de estos equipos, que compiten en regiones con el poco merchandising de los equipos "de provincia". Esto también influye con la venta de entradas y la cantidad de socios del club.
La cantidad de Copas es notable también. Es alarmante el dato que nos da uno de los artículos citados: de los 87 trofeos levantados en 78 temporadas, 67 han sido para equipos capitalinos.
Por otro lado, también ganan a los buenos jugadores. Los equipos "chicos" se tienen que esforzar más para mantener los buenos elementos del plantel y para reforzarse, ya que los mejores contratos los ofrecerán los planteles "grandes". Los equipos "chicos" tienen que buscar buenos refuerzos, que no sean conocidos y a buen precio. En cambio, los "grandes" se abastecen de lo mejor de los "chicos".
La batalla por la formación de nuevos valores también la ganan los "grandes". Con los recursos que tienen se esparcen por el resto del país, captando con mayor facilidad que los equipos "chicos" a los jóvenes talentos.
Hasta los equipos "grandes" contribuyen a ello. Si el himno de Colo-Colo dice "cantemos todos de Arica a Magallanes". Disculpen, pero en Arica está San Marcos. Y en Magallanes también juegan a la pelota. Atribuirse "ser Chile" es como mucho, si hay hartos equipos más, y para ser Chile está "La Roja de Todos", ¿cierto? Además, si no fuera por los demás equipos (y por otras influencias) los "grandes" no serían los equipos que dicen ser.
Pero lo más peligroso es la influencia que pueden ganar en las grandes cúpulas del fútbol nacional. O sino quiénes forzaron la salida de Marcelo Bielsa de la selección chilena. Otro campo peligroso es el político, del cual ya hemos hablado respecto a Piñera y otros con Colo Colo. Tal vez sería más equitativa la cosa si los "grandes" fueran de ciudades distintas, pero en nuestro caso no es así. También el centralismo produce la "doble militancia" o "doble camiseta", de la cual ya hemos escrito.
En Europa se notan que le ponen más amor a la cosa. Hasta el equipo más chico llena los estadios y eso es porque se sienten orgullosos de la ciudad donde viven y del equipo que los representa, por más que vayan a perder con el Manchester United. Yo creo que hay que aprenderle a niños como los del siguiente video.
Parece que a la mayoría les gustaría irse a vivir a Santiago. Así irían más seguido al estadio, ya que por el equipo que hinchan no lo hacen mucho, por no decir poco y nada. En consecuencia, si usted es hincha de un "grande" pero no vive en Santiago, tendría que tener una muy buena razón para apoyar a un equipo de dicha ciudad, como que su familia provenga de la capital, porque en caso contrario, está mal. También está mal si es hincha de un "grande" y alega el por qué no hay recursos o cultura en su ciudad alejada de la metrópoli. No ayuda mucho, ya que está favoreciendo a la máquina cruel que constituyen actualmente el fútbol y el centralismo, que en nuestro mundo actual, como casi todas las cosas, están enfermos.
Al ver estos comerciales (1) (2), me acordé que, más allá de lo expuesto, existe una verdad que parece poco conocida para los chilenos: el agua de la llave, salvo en Concepción, contiene flúor. Lo que en principio puede ser positivo para la dentadura, puede ser sumamente negativo, considerando que involucra graves riesgos para la salud (2) (3).
A mayor abundamiento, el efecto negativo que parece más grave es que los consumidores se vuelven más pasivos, mansos mentalmente. Esto sí que sería grave, ya que ni una cosa tan básica y vital como el agua se salvaría de los intereses políticos y económicos de los más poderosos y ya varios se han atrevido a tildar esto de conspiración.
Por otro lado, no podemos desconocer que es un tema discutido. Hay opiniones a favor de esta medida.
En conclusión, sería bueno que si se promociona el consumo de agua potable, también se hable sobre su fluoración. Una campaña de esta naturaleza debe ser tan transparente como el producto que se promociona.
Estudios científicos chilenos sobre el tema: (1), (2)
Ante los últimos acontecimientos relacionados con el tema educacional, no queremos ser ajenos al movimiento estudiantil que se ha gestado en nuestro país, agregando
A través de las demandas de la CONFECH, se pueden notar una serie de falencias que los Gobiernos anteriores y el de Piñera no se han atrevido a solucionar.
La Educación es un Derecho, que no puede quedar al arbitrio del mercado. Además, debe asegurarse su calidad y su acceso igualitario en todos sus niveles.
Estuve buscando planteles ideales de equipos del fútbol chileno, sin éxito. Así que propongo a los lectores el desafío de crear "once ideales" de los equipos del balonpié nacional. Les dejo algunos que sí encontré más algunos datos para formar los planteles faltantes.
Sin embargo, como la búsqueda preeliminar no me dejó satisfecho, hice otra más exhautiva De ella, logré concluir que sólo las hinchadas de dos equipos han hecho su oncena titular histórica:
Ahora, los equipos del fútbol chileno a los que hay que formar su "once ideal" histórico, el de todos los tiempos. Para ello, los dividiremos en dos grupos. Los primeros son aquellos de los cuales pude encontrar o conocía información sobre sus ídolos.
El segundo grupo los conforman aquellos equipos de los cuales no dispongo información: Audax Italiano, Coquimbo Unido, Deportes Colchagua, Deportes Copiapó, Deportes Iquique, Deportes La Serena, Deportes Melipilla, Deportes Ovalle, Huachipato, Iberia de Los Ángeles, Lo Barnechea, Magallanes, O'Higgins, Provincial Osorno, Rangers de Talca, San Antonio Unido, Santiago Morning, Trasandino de Los Andes, Unión La Calera.
Hay otros equipos muy jóvenes, que por ello quedan excluidos, como Unión Temuco, Municipal La Pintana, Municipal Mejillones, Pudahuel Barrancas, Deportes Quilicura, Provincial Talagante y Unión Santa María (en la foto)
Ahora, el desafío le corresponde al lector que llegue por aquí: la formación de oncenas titulares históricas. Hay datos y disposición por parte del Team de corregir y ayudar a la elaboración. Nota: Los planteles también deben incluir DT.