lunes, 8 de agosto de 2011

Libros 4400: 3. Welcome to Promise City

Tercera entrega del ciclo sobre los libros que se han escrito sobre una de mis series favoritas: Los 4400. El texto a continuación una traducción de un artículo. Para los fanáticos cobran suma relevancia estos libros, ya que ninguno ha sido traducido. Además, el libro que comentaremos a continuación y el próximo extienden a una gran serie que terminó abruptamente en su cuarta temporada. No soy muy bueno traduciendo, por lo que cualquier corrección se agradece. Que conste que no es ninguna traducción del libro completo. Este artículo habla poco de la trama, por lo que, si eres curios@, no afectará el hecho que quieras leer el libro después.




Aunque ciertamente estoy interesado en la serie de TV cable ahora extinta Los 4400, nunca tuve la oportunidad de verla. En su mayor parte, que ese desconocimiento no resulta ser un detrimento en el disfrute de la obra de Greg Cox The 4400: Welcome to Promise City, la tercera novela original de la serie. 

Teniendo lugar después de la final de la serie, Promise City se refiere a Seattle, que ahora ha sido requisada ​​y puesta en cuarentena de alguna manera por Jordan Collier, un hombre de negocios que ahora está al frente de un culto de personas con superpoderes. Estos poderes fueron ganados por una inyección de promicina, una droga ilegal que mata a la mitad de los que se atreven a intentar probarla, ganándose el apodo de "cincuenta/cincuenta."
 

Collier ofrece promicina a cualquiera que lo desee, para gran consternación de Tom Baldwin, un agente de la Seguridad Nacional del Comando Evaluación de Amenazas (NTAC en inglés), ofrecimiento que incluye a su hijo Kyle Baldwin. Más drama familiar: Los restos del sobrino de Tom, Danny, han desaparecido, ya que cuando él y su compañera Diana Skouris fueron a desenterrar el ataúd, hallaron que el cuerpo en su interior pertenece a otra persona.
 

Finalmente, encontraron el cuerpo real de Danny en la morgue ... Junto con tres clones, todos muertos de una sobredosis de promicina. Así comienza un misterio con sus raíces enterradas en un culto cada vez mayor y en su líder mesiánico.
 

La historia de Cox es brisa suficiente para sostenerse por sí misma, aunque existe la posibilidad de  futuras secuelas. Y, sí, se hacen referencias a personajes y eventos de las cuatro temporadas de la serie, pero no tanto para que el relato resulte desagradable para los recién llegados. Sin embargo, me he beneficiado enormemente de una consulta temprana en la página de Wikipedia de la serie, facilitando el camino a una de ciencia ficción con tintes de tomar el viejo procedimiento fiable.
 

Promise City tiene una desventaja, es que tiene demasiados personajes, pero eso no puede ser un problema con los fans de la serie, ansiosos de ver cómo sucedieron las cosas después que no tuvo la oportunidad de continuar.

viernes, 5 de agosto de 2011

¿Cómo deberían informarnos realmente los medios de comunicación?

A raíz de un artículo que escribió Xylvia en su blog, me inspiré en este nuevo tema. Hace ya algún tiempo que me he empezado a ver con cierta desconfianza la información oficial que nos dan los medios de comunicación masivos: diarios, radio y televisión. Para ahondar en el tema, utilizaremos la noción "medios de información", como se hace en un blog.

Primero, podemos criticar la forma en que se informa sobre la violencia y la delincuencia ¿Es realmente necesario hacerlo? Porque por un lado, puede ser importante para conocer el mal que nos rodea, pero por otro puede crear inseguridad, muchas veces innecesaria, en la población. Puede que un accidente sirva para ilustrar a la población los peligros de andar a exceso de velocidad, pero también la exposición del accidente y funeral posterior puede significar una falta de respeto a la familia afectada por la pérdida humana. Ver más (1), (2), (3)


La farándula tiene más espacio en la televisión que algunas otras cosas que realmente importan, como la cultura, todo porque "venden más". "Pan y Circo" parece ser la prioridad. Es verdad que la gente que trabaja en la TV realizan diversas funciones, entre ellas entretener, pero no por ello nos debe entretener su vida privada ¿Nos gustaría que los medios estuvieran pendientes de nuestra vida privada?  Grupo de Facebook

También, tenemos la influencia económica y política en los medios. Los medios de información con mayor presencia o llegada se encuentran frecuentemente contaminados por otros intereses distintos del informar, como lo puede ser el favorecer al gobierno de turno o derrocarlo. Como el papel que jugó el diario El Mercurio de Agustín Edwards (2) en la caída del gobierno de Salvador Allende. O que Raúl Hasbún haya sido tildado en su momento como autor intelectual de homicidio en un conflicto que mezclaba monopolio estatal y rivalidad política en el área televisiva. O que Sebastián Piñera haya sido durante su candidatura y durante breve lapso de su gobierno dueño del canal Chilevisión. Ni hablar de Silvio Berlusconi, que comenzó su carrera empresarial con el negocio de la televisión y todos sabemos donde está ahora.


¿Por qué en la televisión no hablaron de Islandia?


La neutralidad incluso falta en el fútbol. De partida, los comentaristas siempre favorecen a los equipos grandes. ¿Alguna vez has escuchado un partido por la radio? ¿Te ha tocado que tu equipo es visita y el partido es emitido por una emisora que no puede ocultar su inclinación por el equipo local, si hasta el nombre del programa tiene relación con dicha escuadra? Es algo muy molesto, ya que no consideran que no sólo le transmiten a su público, sino a la visita. Es más, le transmiten más a la visita, ya que su público se supone que está en el estadio y la mayoría de las personas no escucha radio en la cancha.

No desconocemos la existencia de medios que sí dan a conocer su inclinación política o son de propiedad estatal, como TVN o La Nación en Chile o más claramente el diario Gramma en Cuba. También, cuando vemos los partidos de la Selección, obviamente el relator de turno va a narrar para los chilenos fanáticos de La Roja.

En conclusión, lo importante es tener criterios claros a la hora de informar. Deben reinar la cordura y la neutralidad. Aunque siempre está la posibilidad de informarse por medios que sean parciales, ya que información hay para todos los gustos.